Otros mitos para olvidar - 19/11/2010
![]()
Otros Mitos Para Olvidar
A través de este breve artículo, pretendo aportarte la información que necesitas para eliminar definitivamente de tu vida algunos de los mitos más repetidos.
Se trata de mentiras que a base de ser repetidas hasta la saciedad, en muchas ocasiones, hemos terminado por creer.
Voy a enumerar algunos de los mitos más extendidos relacionados con la alimentación y la pérdida de grasa:
• CUANTO MÁS SUDO MÁS GRASA PIERDO
No existe ninguna relación entre la cantidad de sudor generada y la grasa metabolizada.
El gasto calórico de una actividad es el mismo independientemente de la temperatura y la humedad a la que la realizamos, mientras que es evidente que los niveles de sudoración pueden llegar a ser muy diferentes.
Una de las funciones más destacadas del agua en nuestro organismo es la de la regulación de la temperatura corporal. Cualquier ejercicio físico, incluso el mantenimiento de las funciones vitales del organismo, genera calor que debe de ser eliminado, aprovechado o trasladado según las circunstancias ambientales. Cuando el organismo se calienta más de lo habitual, suda para colaborar en la pérdida de calor, ya que el agua que se elimina lo transporta y además facilita la refrigeración a través de la piel húmeda.
Cuando haces ejercicio físico con la finalidad de eliminar grasa, ésta puede ser metabolizada, ya que es posible que tu sistema la utilice como fuente energética y, por otro lado, si las condiciones de temperatura, humedad, duración e intensidad del ejercicio lo requieren tu organismo sudará para eliminar el calor que se generado. Pero no olvides que esos dos mecanismos son totalmente independientes el uno del otro.
Por lo tanto, el sudor no sirve para eliminar grasa sino calor.
Si observas que has perdido peso durante una sesión de ejercicio, éste será principalmente agua. En el momento en que bebas agua para rehidratarte, recuperarás una buena parte del peso pero nada de la grasa perdida durante la sesión.
Llegados a este punto, me gustaría aclarar que no tiene ningún sentido realizar tu actividad con prendas exclusivamente destinadas a aumentar tu transpiración (fajas o camisetas), ya que, no solo no consigues eliminar más grasa, sino que corres el riesgo de sufrir una deshidratación, que se traduciría en una ralentización de la lipólisis (quema de grasa).
Así pues, taparse durante el ejercicio físico de forma que se impida la transpiración con fibras sintéticas, impermeables, o incluso plástico pegado a la piel, es una práctica realmente peligrosa para la salud, aparte de inútil para perder exceso de peso.
• EL ACEITE DE OLIVA CRUDO NO ENGORDA
El aceite de oliva, como cualquier otra grasa tiene 9 calorías por gramo y por lo tanto, ingerido sin control, puede hacer que la cantidad de calorías de tu dieta aumente de forma importante.
Es bastante frecuente escuchar frases del tipo: "Me han dicho que el aceite de oliva es muy sano y que no engorda...".
He de decirte que cuando escucho a alguien que me dice una frase que comienza por "Me han dicho que..." me echo a temblar, porque no veas las barbaridades que se suelen decirse a continuación. Y este caso no es una excepción. No cabe duda de que la estructura química del aceite de oliva hace que sea más sano que otros aceites de los que, hoy por hoy, suelen añadirse a los alimentos. Pero no olvides que cada vez que añades una cucharada sopera de aceite de oliva a cualquiera de tus platos estás añadiendo al mismo tiempo unas 90 calorías extra.
• PARA ELIMINAR LA GRASA DE ABDOMEN HE DE HACER MUCHOS EJERCICIOS DE ABDOMINALES
Como ya comente en el capítulo dedicado a la actividad física, no tiene ningún sentido trabajar de forma exagerada una parte corporal concreta con la esperanza de quemar la grasa depositada sobre esa zona.

Si quieres saber más sobre esta cuestión consulta en nuestra web el artículo "El Mito De Las Abdominales Para Perder Grasa".
• LAS SAUNA ME AYUDARA A PERDER GRASA
Las saunas y los baños de vapor pueden ayudarte a eliminar toxinas, a limpiar los poros de tu piel o a relajarte de las tensiones diarias, pero no perderás más grasa por realizar varias sesiones semanales de este tipo de servicios.
La disminución de peso que puedes observar después de haber realizado una sesión de sauna, es debido únicamente a los líquidos perdidos mediante la sudoración, y son recuperados inmediatamente en el momento en que rehidratas tu organismo.
• SI HAGO MUCHO EJERCICIO PERDERÉ GRASA
Es evidente que el ejercicio físico regular te ayudará a quemar más calorías pero, por si solo, no puede garantizar la pérdida de grasa.
Pero si eres de las que te atracas a helado de chocolate con la excusa de que luego vas a ir a correr una hora y después al gimnasio, has de saber que dos bolas de tu helado preferido pueden tener 700 calorías que tu organismo asimila muy rápido, por lo que el riesgo de que se acumulen en forma de grasa en todavía mayor.
Si además llegas a casa "muerto de hambre" después de hacer ejercicio y cenas sin control, es casi seguro que el ejercicio extra te hará ganar peso.
Hacer mucho ejercicio es posible que aumente tu apetito. Por ello, aprende a ser más equilibrado, tanto en tus ejercicios como con tu alimentación. Y no utilices tu entrenamiento como una excusa para comer sin control.
Has de saber comer 'caprichos' de vez en cuando, pero utilizando la cabeza, si te gusta el helado come un poco los fines de semana, pero no te acabes la tarrina de un kilo cada vez que la empiezas.
• LA FRUTA ES UN ALIMENTO QUE NO ENGORDA
Como algunas veces digo a mis clientes: "Por supuesto que la fruta no engorda, el que engorda eres tu cuando comes demasiada"

Fuera de bromas, has de tener en cuenta que, aunque la fruta tiene un contenido en agua muy elevado que hace que su aportación energética por unidad de peso sea inferior al de la mayoría de los alimentos, las frutas tienen calorías y por lo tanto pueden hacerte engordar.
Cuando tu objetivo es la pérdida de grasa, has de comer fruta con moderación, sobre todo en las últimas horas del día, ya que es muy probable que, si tomas cantidades importantes, la fructosa que posee se convierta en grasa de reserva y te haga engordar. Por esto, la idea de que una ensalada con varias piezas de fruta se trata de una "comida light" que no engorda es totalmente errónea.
• NO DEBO BEBER AGUA MIENTRAS HAGO EJERCICIO
En estas circunstancias, deberás beber pequeñas cantidades pero con bastante frecuencia, siempre en función de los fluidos corporales que estás perdiendo a través de la sudoración.

Recuerda que el agua es totalmente acalórica (no tiene calorías), por lo que jamás te va a hacer ganar grasa.
Pero, has de tener cuidado con las bebidas deportivas diseñadas para darte energía, ya que suelen ser ricas en calorías y van a impedir que tu organismo utilice su propia grasa como combustible.
• SI INGIERO DEMASIADAS CALORÍAS EN ALGUNA DE MIS COMIDAS, DEBERÉ ELIMINAR LAS SIGUIENTE COMIDA PARA COMPENSAR EL EXCESO
Se trata de un hábito muy extendido que, al sentirnos culpables por haber comido lo que no debíamos o más de lo que deberíamos, tendamos a pensar que podemos contrarrestar los efectos negativos saltándonos la siguiente comida.
Esta práctica no tiene ningún sentido, ya que, lo único que se consigue es que, nuestro sistema al sentirse agredido por permanecer tanto tiempo sin recibir alimento, ponga en funcionamiento los mecanismos que ralentizan el metabolismo y te hacen acumular como grasa con muchísima facilidad aquello que ingieres en la siguiente comida.
• SOLO EL EJERCICIO CARDIOVASCULAR ME AYUDARÁ A QUEMAR GRASA
Solo para que te sirva como referencia, comentarte que un estudio realizado sobre un grupo de corredores de maratón que realizan largos y frecuentes entrenamientos de carrera presentaban entre 5 y 10 kilos de peso extra a pesar de correr habitualmente, especialmente los mayores de 35 años.
Esto nos demuestra que hacer mucho ejercicio aeróbico no es garantía de ser delgado.
La explicación de este hecho está en que, al centrar todo su entrenamiento en la resistencia, olvidan cuidar su tonificación muscular u esto provoca un importante descenso del metabolismo.
No olvides que cuanto mejor es tu tono muscular, más calorías quemas al día.
Siempre que te sea posible tonifica tus músculos además de hacer ejercicio cardiovascular.
• EL AGUA TOMADA DURANTE LAS COMIDAS TE HACE ENGORDAR
El agua es un alimento acalórico (no tiene calorías), ya que al estar formada por H2O y minerales no nos proporciona energía y por lo tanto te puede hacer engordar, ni tomada en las comidas ni fuera de ellas.
Es más, en caso de buscar una disminución de peso, puede ser buena idea incorporarla en tus comidas para saciarte antes, sobre todo con los platos ricos en fibra, ya que la fibra y el agua provocan un efecto saciante que es muy probable que te ayude a comer un poco menos.
La ingesta muy recomendable de fibra debe ir siempre acompañada de agua para conseguir el efecto buscado, ya sea enlentecer la absorción de nutrientes o favorecer el tránsito intestinal para evitar la constipación (estreñimiento). Has de tener siempre muy presente que mientras la ingesta de fibra con agua facilita el tránsito intestinal, en un organismo deshidratado la fibra puede provocar constipación importante (estreñimiento).
Por último, comentar que se trata de un mito totalmente infundado creer que, si bebes más agua retendrás más líquidos, ya que nuestro organismo tiende a retener precisamente aquello que detecta que no recibe en cantidades suficientes, por lo que retendrás agua en caso de que no tomes la suficiente y no al revés.
• LOS ALIMENTOS INTEGRALES NO ENGORDAN
Los alimentos integrales se diferencian de los habituales en que utilizan harinas con escaso grado de refinamiento y alto contenido en fibra, mientras que en los otros se utilizan harinas refinadas con escaso contenido en fibra alimentaria.
Teniendo en cuenta que la fibra no aporta energía, los alimentos que la contienen tienden a aportar menor cantidad de energía a igualdad de peso. Es decir, las galletas integrales contienen menos calorías que las galletas normales.
Pero esto no tiene nada que ver con no engordar o adelgazar, pues eso depende del balance energético entre lo que comes y lo que se gastas.
No obstante, lo que si es cierto es que, el alto contenido en fibra de los alimentos integrales, provoca una ralentización de la digestión, que facilita la utilización por parte de tu organismo de las calorías ingeridas para producir energía, en lugar para transformarlas en grasa de reserva.

Para que entiendas mejor esta cuestión, ten en cuenta que si ingieres 400 calorías en una comida sin fibra y realizas una digestión muy rápida, tu sistema dispondrá inmediatamente de una gran cantidad de energía que será incapaz de utilizar, y por tanto no le quedará más remedio que transformar en grasa la energía extra que en ese momento no necesita. Sin embargo, si esa misma cantidad de calorías las ingieres acompañadas de una cantidad importante de fibra, tu organismo tardará mucho más tiempo en digerirla, con lo que el aporte de energía a tu torrente sanguíneo será más lento y progresivo y las posibilidades de que utilices esas calorías como energía en lugar de acumularlas en forma de grasa serán también mucho mayores.
Por lo tanto, podemos extraer como conclusión que, el aporte calórico de un alimento integral es solo ligeramente inferior al de su equivalente que no lo es, por lo que tomados en cantidades excesivas pueden hacernos engordar. Pero el tipo de digestión que precisan, debido al alto contenido en fibra que poseen, tiende a facilitar que nuestro organismo los utilice como energía inmediata en lugar de transformarlos en grasa de reserva.
La fibra alimentaria es un producto vegetal que, al no ser digerible por nuestro sistema digestivo, no puede ser absorbido y no aporta energía. Pero sí tiene una acción reguladora.
Aquí tienes solo algunos de los aspectos en los que la ingesta de fibra (siempre que la acompañes de la cantidad suficiente de agua) puede ayudarte:
• Aporta volumen sin aportar energía por lo que actúa como elemento saciante, útil en una dieta de adelgazamiento.
• Es imprescindible como regulador del tránsito intestinal al aumentar el volumen fecal (fibra soluble) y estimular el peristaltismo intestinal (fibra insoluble).
• Ayuda a regular el nivel de colesterol pues retiene ácidos biliares e impide su retorno por la vía enterohepática. Los ácidos biliares son precursores del colesterol por lo tanto la fibra disminuye el ateroma y la cardiopatía isquémica.
• La fibra dificulta el reflujo gastroesofágico.
• Retrasa la absorción de las sustancias como la glucosa evitando la diabetes tipo 2.
• Evita enfermedades venosas como hemorroides y varices digestivas impidiendo la presión de las heces en la parte final del tracto intestinal .
Estos son algunos de los mitos más comunes responsables de que muchos de los que lo han intentado, no hayan logrado jamás su objetivo de obtener un cuerpo musculado y sin grasa.
Espero que después de leer este artículo tengas un poco más claro que es lo que no debes hacer, y nunca más vuelvas a cometer los mismos errores que se han estado cometiendo siempre.
Te dejo con una frase que el admirable Thomas Alva Edison afirmaba a menudo, cuando alguien objetaba lo “absurdo” que era tratar de inventar una lámpara incandescente, un fonógrafo o un telégrafo, todos ingenios que él terminó creando:
“Los que dicen que es imposible no deberían molestar ni interrumpir a los que lo están haciendo”
Así que, basta ya de poner excusas y empieza a hacer lo que tengas que hacer.
Me despido de ti hasta pronto, recordándote que son muchos más los que abandonan que los que fracasan a la hora de alcanzar sus sueños.
Por eso te pido que perseveres una y otra vez, sin permitir que nada ni nadie te aparte del camino que te lleva a lo que realmente deseas para tu vida.
Que tengas un muy buen día.
Ricardo Cavero
Webmaster de http://www.cuerpos-perfectos.es//
IMPORTANTE: Si estás interesad@ en que Ricardo Cavero diseñe para ti una planificación dietética y de entrenamiento totalmente personalizada, teniendo en cuenta tus características individuales, estilo de vida y objetivos actuales, no esperes más y visita:
www.tu-entrenador-personal.es


